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We are actively investigating a critical issue whereby users’ tweets are not being delivered to all of those users’ followers. This issue particularly affects users with a very large number of followers.
Traducción: los twitts no le aparecen a todos los followers.
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We are aware of and investigating the causes of timeline delays and missing tweets. Retweet is back up and fully functional.
Retrasos en el timeline, tweets perdidos… Lo que viene pasando desde la mañana.
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Some users are seeing tweets (that aren’t retweets) from users they do not follow. We have a Known Issues page with more information and we are working on fixing the underlying cause.
Traducción: van a ver a quienes no siguen, tengan cuidado con lo que dicen…
Un isotipo debe tener una simplicidad tal que lo pueda volver a dibujar un niño de siete años.
Un par de antecedentes.
La Revolución Industrial (digamos, desde la Inglaterra de Juan sin Tierra para acá) engendró no sólo las instituciones materiales que conocemos, como el Estado, el Derecho, la Familia… También, y lo que es de mayor importancia, instauró las relaciones semióticas que le dan soporte: funciones especializadas del lenguaje que determinan el qué, el cómo, el porqué y el quién de las relaciones de los conglomerados sociales. Con idas y venidas, la Modernidad marcó la realización monolítica y dominante de ese ideario ontogénico.
Sin embargo la historia, en sus movimientos espasmódicos (eso que tanto asusta a los historiadores), ha enseñado a desconfiar de las directrices hegemónicas del lenguaje. A propósito de esto se ha comenzado a hablar desde hace décadas de una Posmodernidad, de una ruptura de estos “grandes relatos”. Esto no significa su disolución ni su reemplazo por otras realizaciones sustitutas. Se trata de una mirada retrospectiva que trata de desentrañar motivaciones e implicancias de estos modos de organización mediados por el lenguaje.
Microsemiosis: la crisis de los “Grandes Relatos”.
Entre los grandes inventos de la Modernidad contamos con la Enciclopedia, la presentación sistemática de los saberes organizados por temáticas, géneros y destinatarios. Desde la Encyclopedia Britannica a la Wikipedia, pasando por Enciclopedias de Derecho, Atlas, Vademecum… y además las Constituciones, Leyes y Códigos que rigen de modo general y abstracto los destinos de los Estados modernos. O mucho más cerca del sentir popular: las novelas, ensayos, poesías y canciones, esas enciclopedias de usos y costumbres que nos dan la seguridad de comportarnos correctamente en (casi) todas las situaciones de la vida simplemente tomando como propias las actitudes de personajes ampliamente difundidos y emulados.
Sin embargo el modelo enciclopedista…
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Starting about 10 minutes ago, we began experiencing a very high rate of errors and we are working on the underlying problem.
Update (1:30p): We are now recovering from this unexpected downtime. The Lists feature is temporarily unavailable as we diagnose the cause of the outage.
Traducción: Twitter con errores. No saben que pasa y por eso deshabilitaron las listas.
(Falicismo en la arquitectura contemporánea.)

Con la invención del ascensor al comienzo del siglo XX, el límite de altura de los edificios se disparó irremediablemente. Sin embargo, ni el alto precio de las tierras en zonas de alta densidad poblacional, ni la seguridad que ofrecen estas moles verticales justifican totalmente tales emprendimientos.
Muy por el contrario, un rascacielos remite no a un futuro de progreso ilimitado, sino más bien a un pasado totémico centrado en la función sexual tal como la establece la sociedad patriarcal: el falo como eje de la creación (como lo es de la procreación en esas sociedades) y como sustento “fuerte” de las instituciones y sus modos de producción.
La cultura falocéntrica entiende la solidez e imperturbabilidad como fuentes de poder, generalmente las más importantes. Y esto lo expresa en símbolos de prominencia: los edificios públicos, las iglesias, las casas de las clases dominantes… de alguna manera buscan sobresalir por sobre las demás construcciones, erguidos por encima del follaje cual miembro viril erecto y amenazante. No es casualidad que en la ciudad de Washington hayan leyes explícitas que prohiben construir a alturas que compitan con los edificios públicos, como era de esperarse de la capital de un país que no disimula sus intenciones de dominio.
En la foto: el edificio Baruj Dubai, que se yergue a unos vertiginosos 800 metros por sobre las arenas de los Emiratos Árabes. Un símbolo del poderío petrolero que penetra impúdicamente el cielo de las noches arábigas para demostrar la preponderancia de los hidrocarburos en la cultura del siglo XXI.
Imagen: Eric Demay.